Encontré un escrito que hice para una presentación de un concurso de Premio Orígenes de FOLA en 2020.
ISABEL
Fui madre, y puedo asegurar que en mi caso particular, la maternidad deseada, que vino para embargarme el corazón de manera abrupta, me alejo de mi profesión, y como frutilla del postre esta pandemia que me encerró mirándola sólo a ella.
Encontrarme con la maternidad a los 2 años y medio, suena un poco raro. “Fuiste madre hace un tiempo ya” se podría decir… “el puerperio ya no te aplica”… ¿o si?
El encierro, un monoambiente de 29 metros cuadrados, la familia contenedora lejos, el jardín maternal cerrado. Todos estos condimentos hicieron que me vuelva a encontrar desde otro lado con mi hija Isabel.
Hija única, demandante, risueña, autoritaria, despeinada, centro del universo y de este monoambiente.
Los pequeños lugares, valga la redundancia, los hábitos, se volvieron posibles escenarios donde ella y yo podíamos conectar. Encontrar sus pequeñas manos haciendo volteretas, su voz repitiendo todo lo que escuchaba (lástima que las fotografías no puede guardar los ruidos y el olor de una persona). Esos olores que una querría guardar para toda la vida, y que parecen esfumarse con cada fase que vamos pasando en esta pandemia ¿Interminable?...
Mi bebita que deja de ser bebé, para ser una niña con un sin fin de preguntas, acciones y sentimientos por descubrir.
Ella pasó a ser mi templanza y mi sostén cada vez que tuve miedo, que pensé largar todo a la mierda. Es ella hoy quien me impulsa a avanzar. ¿Qué hubiera sido de mí sin ella? Creo que me hago esa pregunta bastante seguido. La pura verdad, es que no quiero saberlo. Hoy soy quien soy, por mis elecciones y mis deseos, que me llevan hasta el día de hoy. A criar una niña libre de prejuicios, de tabúes, amante de los gatos, conociendo lo simple, sin complejidades.
Hoy no es siempre y esto también pasará, son frases que puedo transmitirle a cada persona que sienta que quiere explotar de llanto y se rompa en mil pedazos. Teniendo que esconderse en el baño (única puerta de mi casa) para que su hija no la vea llorar y le pregunte ¿Por qué llorás?



