martes, 10 de marzo de 2015

Teaser documental



En rodaje la vida es más sabrosa!


miércoles, 18 de febrero de 2015

VIDAS MALTRATADAS

Una de cada tres mujeres en el mundo es víctima de violencia de género.

¿Cuántas de tus amigas podrían estar sufriendo en silencio?

No te calles!









Video realizado en febrero 2015

Realizadoras: Virna Villalba - Micaela Montes

miércoles, 21 de enero de 2015

Lucy

Sesión de fotos gatunas







viernes, 2 de enero de 2015

Propuesta estética!!!

Como se me está complicando escribir como se va  a  ver el documental.
Pienso que me falta chamullo. No es fácil trasmitir en palabras lo que está dentro de mi cabecita, y peor aún de la de mi compañero.
Ojala se pueda desarrollar el documental este año. Es mi deseo para este 2015.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Guión, Dirección, Producción!!!!!???

Como siempre cuando uno se embarca en una producción audiovisual, hay q laburar bocha...
es por eso que para que el documental que venimos planeando hace más de año empiece a tomar forma no queda otra que hacer cuadernos de viaje y tratar de anotar todo...


martes, 26 de agosto de 2014

Nada como ir juntos a la par...

Mis abuelos, con 86 y 85 años respectivamente, se fueron de este planeta con dos meses de diferencia.
Ella nunca supo de la muerte de Alberto, preferimos no darle ese golpe, pero yo creo que en el fondo sabía perfectamente lo que sucedía.
Unos días antes de que falleciera Alberto, le insistí para que lo llame, pero ella se nego... error humano, o quizás no quería escucharlo... la cuestión es que no pudo despedirse.
Un día antes de que ella partiera, entre llanto contenido y ruego para que no sufra... ya sentía extrañar a MI ABUELA...

Extrañar

Extraño la abuela que se ponía la "sonrisa" para salir y se la sacaba ni bien entraba a su casa.
Extraño la abuela que se perfumaba para las fotos que le sacaba su nieta inexperta.
Extraño sus regalos exorbitantes a comparación de lo que recibían mis hermanos y primos.
Extraño sus manos jugando con su delantal o cualquier tela que se prestase cerca.
Extraño la lata de las moneditas con algún billete furtivo.
Extraño los reproches por no ir a almorzar más seguido.
Extraño los ñoquis de miel, los alfajorcitos en la heladera, las frutillas chiquititas elegidas con esmero, los miles de puloveres en colores, lanas y tejidos diferentes.
Extraño eso y mucho más. Extraño todo.


jueves, 3 de octubre de 2013

Misceláneas de mi familia Parte I

Mi familia es una familia de clase media tipo, tengo tres hermanos mayores, mis padres llevan 40 años de casados y la mamá de mi mamá, mi abuela, me ha contado varias anécdotas que para mí son pequeñas historias cinematográficas.

Mi abuela nació en Mendoza en un pueblito llamado Rodríguez Saá. Viene de familia de maquinistas. Terminó la primaria,  así que sabe sumar y sabe escribir. Lo sé por sus cuentas al final de mes, donde paga tarjetas, y hace arreglos monetarios con mi mamá. Yo diría que tiene letra de doctor, poco legible. No pudo seguir estudiando dado que tenía que ayudar a su mamá a coser para afuera.
Mi abuela se casó con un profesor de matemáticas, (mi abuelo) a quien no conocí porque falleció años antes de que yo naciera. Según dicen en el barrio les dió ayuda en matemática y álgebra a varios del vecindario.

Una de mis tías, la del medio, al casarse se fue a vivir al campo, al medio de la nada, hoy en día Arizona no llega a los 1000 habitantes, es un pueblo de seis cuadras a la redonda, hermoso, pero pequeño.
Allá por la década del 70´ lo que se solía usar era la correspondencia. Ni mail, ni teléfono ni nada.
Es por eso que mi abuela comenzó a escribirse con su hija recién desposada. La rutina era siempre la misma, mi abuela recibía una carta, la releía unas cuantas veces, y se disponía a escribirle la respuesta. Luego de escribir como mínimo dos hojas, se la daba a mi abuelo para que agregara algunas palabras de afecto para su hija del medio. Cada vez que esto sucedía, sacaba su lapicera del bolsillo izquierdo de su camisa, y releía toda la carta, corrigiéndole las faltas de ortografía que había cometido mi abuela. Luego agregaba unas secas palabras al final y decía que ahora sí podía enviarla.
Al momento de llegar la tercera carta con esta misma modalidad, mi tía le escribió unas breves líneas solamente a mi abuelo.
Y decía algo así:
Papá te voy a pedir que por favor no vuelvas a corregir a mi mamá en las cartas, que yo, tal y como escribe, la entiendo a la perfección.

A partir de ese día mi abuelo se limitó a escribirle unas breves palabras en otra hoja sin leer lo que le ponía su mujer.

Simple y llanamente, le tapó la boca...

Es hoy en día, que pasaron más de 40 años, y que mi abuela cuenta esa anécdota entre graciosa y orgullosa de cómo su hija defendió a su madre. Mi abuelo no podía dejar de ser profesor, no es que fuera malo, lo hacía sin ganas de ofender a nadie. Simplemente le nacía.

Para mí es una linda anécdota, simple, de cómo es la relación madre e hija.