Recién leí algo así como que si no usaste la ropa de señora de tu mamá, tacones, cartera, joyas, pintalabios, etc, etc; no tuviste infancia.
Partamos de la base, que mi mamá jamás uso tacos. Nunca se pinto los labios, y sus joyas... son una cadenita de oro, que no se saca desde antes que yo llegara a este mundo.
Ella no es esos objetos. La verdad es que si me tenía que disfrazar de ella, tenía que ponerme unos suecos de madera Doctor Scholl, que eran durísimos. Labiales en mi casa nunca hubo, y ahora en la mía tampoco. Las carteras siempre fueron negras y grandes para poder llevar un buen libro que leer.
Yo no fui esa niña con tacones, ni tampoco jugué con joyas. Si tuve que robarle algo a mi mamá para jugar, era su tiempo, sus abrazos cuando me sentaba sobre ella en su silla frente a la computadora. Y muchas veces lloraba ahí, ella nunca esperaba una respuesta al "¿Qué me pasaba?" simplemente entendía que necesitaba un abrazo. Ella fue y sigue siendo mi ídola.
Diseñadora de Imagen y Sonido. Me interesa la fotografía, la luz, el montaje, los sonidos,y esos olores imperceptibles, que te hacen viajar a tiempos remotos, llevándote a lugares que creías haber olvidado, en un segundo, para luego esfumarse tan repetinamente como apareció.
jueves, 7 de julio de 2016
domingo, 19 de junio de 2016
Mi papá siempre detrás del disparador
Si quiero buscar fotos de mi papá hay... no voy a mentir, pero si tengo que pensar en una foto, pienso más bien en las que él sacó.
Siempre tenía la cámara con un rollo lista para sacar, y si veía algo que merecía quedar en el recuerdo, iba rapidito a buscar la cámara en el cajón del modular del living. Y tenía que disparar rápido y a veces seguido, no vaya a ser que se le escapara el momento.
Fotos variadas, como sus hijos durmiendo, mi mamá y yo cocinando, alguno estudiando, y las imperdibles caras de mi mamá que no quería una foto.
Esas fotos enmarcan un recuerdo, un momento, que quedó captado por sus ojos. Y esa mirada es la que me encantaría retratar algún día.
Mi papá nunca quizo más que la cámara casera de rollo ni la kodak de 2 megapixeles que quedó para usar porque nadie la quería. Su mirada, su enfoque es el arte que yo recuerdo.
Siempre tenía la cámara con un rollo lista para sacar, y si veía algo que merecía quedar en el recuerdo, iba rapidito a buscar la cámara en el cajón del modular del living. Y tenía que disparar rápido y a veces seguido, no vaya a ser que se le escapara el momento.
Fotos variadas, como sus hijos durmiendo, mi mamá y yo cocinando, alguno estudiando, y las imperdibles caras de mi mamá que no quería una foto.
Esas fotos enmarcan un recuerdo, un momento, que quedó captado por sus ojos. Y esa mirada es la que me encantaría retratar algún día.
Mi papá nunca quizo más que la cámara casera de rollo ni la kodak de 2 megapixeles que quedó para usar porque nadie la quería. Su mirada, su enfoque es el arte que yo recuerdo.
domingo, 8 de mayo de 2016
Titanic
¿Qué es "Titanic" para nosotros?
Ojo, esto no es una bardeada hacia la película. Podría dar una opinión sobre que me pareció y decir que es una película aburrida, previsible, bla bla bla. Pero hay ciertas películas donde lo importante no es el film en si, si no, el contexto.
¿Con quién la vimos? ¿En qué cine? ¿Fue nuestra primer película con un noviecito? ¿Fuimos persiguiendo a nuestro hermoso "Romeo" Leonardo Dicaprio?
Para mí... fue una de mis primeras decepciones y luego un recuerdo hermoso.
Estaba cursando el 7º grado de la primaria, y según investigué, para recordar un poco mejor la fecha, estrenó el 5 de febrero en Argentina. En marzo empecé el colegio y mi barrita de amigos organizó una salida, ir al cine a ver la película que aquí nos ocupa. La idea era salir del colegio, (salíamos a las 12), ir al cine en San Martín y despues ir a comer a pizza libre. A mi entender, la mejor salida del mundo.
Llego a mi casa, le pregunto a mi mamá si me deja, y ella me da un rotundo no como respuesta. Yo pensaba... ¿Por qué la vida era tan horrible? Tuve que guardar mi erroneo pensamiento de que ya era lo bastante independiente como para decidir estas cosas y enfrentarme a mi barrita diciendoles la verdad, que mi mamá no me dejaba...
Mi abuela, se enteró, y en un almuerzo en su casa. (Los adorados almuerzos que seguí haciendo durante años) me dijo que vayamos al cine las dos. Si yo no iba al cine, iba a tener que esperar un año hasta que la tuvieran en el videoclub del barrio "Paris Texas" y la alquilase.
Obviamente no quería ir con ella, quería ir con mi grupo de amigos. Pero tampoco quería quedarme sin saber de que hablaba mi barrita si nombraban la película. La única forma que encontré, fue ir con ella. Arreglamos para el siguiente día, después del colegio la pasé a buscar y fuimos a los cines de la calle Lavalle.
Recuerdo los pequeños fragmentos, de yo tocándole el timbre, ella bajando de su ph en un primer piso con su pequeña carterita y esas hermosas polleras largas hasta pasar las rodillas, con un tramado de cuadros (hermosa por donde se la mire). Nos fuimos a tomar el 105. No recuerdo el viaje, pero sí recuerdo que mi abuela era la que me guiaba a mi, porque el centro era un lugar inexplorado para alguien de 11 años.
Llegamos al cine, y vemos dos carteleras, las dos con la cara de Leonardo Dicaprio, en ese momento estaban dando "Titanic" y "el hombre de la máscara de hierro". Mi abuela antes de la sacar la entrada me pregunta "¿Estás segura de que queres ver Titanic?"
Entramos en la sala de cine. Una función a las 3 de la tarde, nos podemos imaginar que estaba bastante vacía. Allí estabamos sentadas, varios grupitos de chicas cerca nuestro, y yo recordando la bronca que tenía de no haber ido con mis amigas.
La película arranca y esas primeras escenas de falso documental, hacen que mi corazón de un vuelco.... Yo pensaba "Ahyyy mierda, a dónde me trajo mi abuela", pasan los minutos de la película, y Dicaprio no aparece, empecé a pensar "no lo puedo creer, vinimos a ver la "Titanic" trucha... yo sabía que no tenía que venir con mi abuela al cine".
Obviamente... cuando finalmente nos damos cuenta que estamos viendo la película correcta, nos realajamos, al menos yo y pasamos un hermoso rato juntas.
Nunca le pregunté a mi abuela sobre este hecho, sólo se que cada vez que dan esta película, me río por dentro, recordando a mi hermosa abuela Mirta que siempre se ocupó de ser mi compañera.
Cosas que uno piensa ahora, cuando ya es tarde... y no podemos preguntarle, si cuando empezó el falso documental, se le lleno la cabeza de preguntas o no... o cosas así.
A las personas queridas no se las olvida... se las tiene siempre presente en la memoria y en el corazón.
Ojo, esto no es una bardeada hacia la película. Podría dar una opinión sobre que me pareció y decir que es una película aburrida, previsible, bla bla bla. Pero hay ciertas películas donde lo importante no es el film en si, si no, el contexto.
¿Con quién la vimos? ¿En qué cine? ¿Fue nuestra primer película con un noviecito? ¿Fuimos persiguiendo a nuestro hermoso "Romeo" Leonardo Dicaprio?
Para mí... fue una de mis primeras decepciones y luego un recuerdo hermoso.
Estaba cursando el 7º grado de la primaria, y según investigué, para recordar un poco mejor la fecha, estrenó el 5 de febrero en Argentina. En marzo empecé el colegio y mi barrita de amigos organizó una salida, ir al cine a ver la película que aquí nos ocupa. La idea era salir del colegio, (salíamos a las 12), ir al cine en San Martín y despues ir a comer a pizza libre. A mi entender, la mejor salida del mundo.
Llego a mi casa, le pregunto a mi mamá si me deja, y ella me da un rotundo no como respuesta. Yo pensaba... ¿Por qué la vida era tan horrible? Tuve que guardar mi erroneo pensamiento de que ya era lo bastante independiente como para decidir estas cosas y enfrentarme a mi barrita diciendoles la verdad, que mi mamá no me dejaba...
Mi abuela, se enteró, y en un almuerzo en su casa. (Los adorados almuerzos que seguí haciendo durante años) me dijo que vayamos al cine las dos. Si yo no iba al cine, iba a tener que esperar un año hasta que la tuvieran en el videoclub del barrio "Paris Texas" y la alquilase.
Obviamente no quería ir con ella, quería ir con mi grupo de amigos. Pero tampoco quería quedarme sin saber de que hablaba mi barrita si nombraban la película. La única forma que encontré, fue ir con ella. Arreglamos para el siguiente día, después del colegio la pasé a buscar y fuimos a los cines de la calle Lavalle.
Recuerdo los pequeños fragmentos, de yo tocándole el timbre, ella bajando de su ph en un primer piso con su pequeña carterita y esas hermosas polleras largas hasta pasar las rodillas, con un tramado de cuadros (hermosa por donde se la mire). Nos fuimos a tomar el 105. No recuerdo el viaje, pero sí recuerdo que mi abuela era la que me guiaba a mi, porque el centro era un lugar inexplorado para alguien de 11 años.
Llegamos al cine, y vemos dos carteleras, las dos con la cara de Leonardo Dicaprio, en ese momento estaban dando "Titanic" y "el hombre de la máscara de hierro". Mi abuela antes de la sacar la entrada me pregunta "¿Estás segura de que queres ver Titanic?"
Entramos en la sala de cine. Una función a las 3 de la tarde, nos podemos imaginar que estaba bastante vacía. Allí estabamos sentadas, varios grupitos de chicas cerca nuestro, y yo recordando la bronca que tenía de no haber ido con mis amigas.
La película arranca y esas primeras escenas de falso documental, hacen que mi corazón de un vuelco.... Yo pensaba "Ahyyy mierda, a dónde me trajo mi abuela", pasan los minutos de la película, y Dicaprio no aparece, empecé a pensar "no lo puedo creer, vinimos a ver la "Titanic" trucha... yo sabía que no tenía que venir con mi abuela al cine".
Obviamente... cuando finalmente nos damos cuenta que estamos viendo la película correcta, nos realajamos, al menos yo y pasamos un hermoso rato juntas.
Nunca le pregunté a mi abuela sobre este hecho, sólo se que cada vez que dan esta película, me río por dentro, recordando a mi hermosa abuela Mirta que siempre se ocupó de ser mi compañera.
Cosas que uno piensa ahora, cuando ya es tarde... y no podemos preguntarle, si cuando empezó el falso documental, se le lleno la cabeza de preguntas o no... o cosas así.
A las personas queridas no se las olvida... se las tiene siempre presente en la memoria y en el corazón.
martes, 29 de diciembre de 2015
Pertenecer
No pertenecemos a nadie.
Somos lo que decidimos ser, con el pasado que nos marca las huellas por donde anduvimos.
Elegir, nunca fue tarea fácil, pero es imposible no hacerlo. Hasta dejarse llevar por la corriente es una elección. El permanecer lo es también.
El amor nunca debió ser pertenencia de nadie, es un sentimiento que con ataduras se marchita, se opaca.
Me corrijo a mi misma cada vez que me digo, él es mio. Nunca lo fue, ni lo va a ser. Es su elección y lo que elija compartir es lo que vas a poder disfrutar.
¿Existe el amor para toda la vida?
Somos lo que decidimos ser, con el pasado que nos marca las huellas por donde anduvimos.
Elegir, nunca fue tarea fácil, pero es imposible no hacerlo. Hasta dejarse llevar por la corriente es una elección. El permanecer lo es también.
El amor nunca debió ser pertenencia de nadie, es un sentimiento que con ataduras se marchita, se opaca.
Me corrijo a mi misma cada vez que me digo, él es mio. Nunca lo fue, ni lo va a ser. Es su elección y lo que elija compartir es lo que vas a poder disfrutar.
¿Existe el amor para toda la vida?
domingo, 15 de noviembre de 2015
Ganadores del concurso Raymundo GLeyzer- Cine de la base 2015
Felices de haber salido ganadores de la categoría documental del concurso Raymundo Gleyzer- Cine de la base 2015.
Ahora a seguir laburando como siempre!
Directores y guionistas: Micaela Montes y Pablo Guallar.
Productor: Nicolas Cobasky
domingo, 2 de agosto de 2015
Concurso Raymundo Gleyzer
El concurso Raymundo Gleyzer- Cine de la Base del INCAA es, hace más de dos meses, quien me tiene sin dormir.
Estamos tratando de que Crónicas del altiplano, hoy: Crónicas del exilio, gane uno de esos dos lugares. Para eso estamos reformulando todo el guión, propuesta estética, presupuesto, etc etc etc.
Estamos convencidos de que es un excelente proyecto, solo hace falta que lo demás lo vean también.
martes, 10 de marzo de 2015
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