viernes, 4 de enero de 2019

Vida maltratadas

Realización

En el caluroso enero de 2015, Virna Villalba, una compañera realizadora y yo, nos decidimos a filmar un videominuto. Considerábamos importante el tema de la duración, que el mensaje logre llegar rápido al espectador. Que no se pierda el interés o las ganas de verlo, por su duración. Que pueda ser visto en cualquier plataforma, en youtube, vimeo, pantallas de televisión del subte, etc. 
Justo por esos días en que queríamos ponernos a filmar. Virna vio una publicación de un concurso de videominutos donde la temática a tratar eran los derechos humanos. El tiempo para realizar, editar y enviar el corto era acotado, pero eso no nos detuvo. Luego de algunas reuniones donde decidimos qué queríamos contar, nos embarcamos en la pre producción del cortometraje. Virna se encargó de escribir el guión, plasmando todas nuestras ideas en papel. Después de eso, nos pusimos en la búsqueda de la actriz de nuestro corto. No teníamos dudas, iba a ser Griselda. Virna, había trabajado con ella hace poco en la filmación del largometraje "Siestas" de Pablo Guallar, otro realizador con quien estoy trabajando otros proyectos.
Teniendo el guión escrito y la actriz, sólo faltaba definir la locación, las cosas de arte que hicieran falta, el actor secundario, y los roles que nos faltaban para iniciar el rodaje. Yo iba a hacer cámara y edición. Virna sonido, maquillaje y guión. Ambas íbamos a dirigir. Nos faltaba una asistente de dirección y estabamos listas, al menos para filmar este cortometraje de bajo presupuesto. La locación fue mi casa. El arte lo completamos entre mis cosas y las de Vir. El actor sería mi pareja. Los equipos los pondríamos nosotras. Por suerte logramos que Ana Cannizzaro y Gimena López Decatre, realizadoras y amigas de la carrera, vinieran a ayudarnos con la asistencia de dirección.
El tiempo corría, teníamos hasta el 31 de enero para entregarlo. La adrenalina con llegar era mucha. Los dos días de rodaje fueron el 27 y 28 de enero. Recuerdo muy bien como después de despedir a la actriz, nos quedábamos en mi casa hasta la madrugada editando lo filmado. 
Yo editaba la imagen y Virna se encargaba del sonido. Filmamos con una Canon 60D con un lente 18-105 en HD 1920x1080 a 25cps, el sonido lo tomamos con un mic rode que enviaba todo a una grabadora Tascam. Teníamos algunas luces, y las fuimos utilizando según la necesidad de la historia.
El sábado teníamos la fecha límite, antes de las 12 de la noche había que mandar el cortometraje a Bilbao, España. Por suerte la era tecnológica nos ayudó lo suficiente para mandar el corte final ese mismo día a la tarde. El finish fue en la casa de Virna, recuerdo muy bien, que yo estaba editando en su comedor, y ella editaba en la pieza, en un momento se acerca y me dice que el ruido del golpe, la piña no le convencía. Me mostró varios y terminamos decidiéndonos por el mejor. Ella volvía al cuarto y seguía editando. Yo seguía con el resto, armar el arte de tapa, tener todos los datos, el creative commons.
Cuando finalmente lo tuvimos terminado, hicimos el export final. Y lo vimos con ojo crítico. Nos gustaba. Realmente nos parecía bueno. Nos miramos y nos sonreímos. Ahora sólo faltaba mandarlo.
Estaba realizado en HD, pero duraba 1:21 minutos. Así que creíamos que con una buena conexión a internet debería subirse rápido. Nos pareció interminable la subida, pero cuando al fin llegó el mail de que había llegado correctamente el cortometraje nos relajamos. Ahora solo faltaba esperar ver si quedábamos seleccionadas para el concurso que se iba a ser a principios de marzo. Por cierto, el corto fue bautizado "Vidas maltratadas" y trataba la temática de violencia de género hacia la mujer.

Concurso

Ya estábamos en marzo, y no nos llegaba ningún tipo de comunicación del concurso, pero no perdíamos la esperanza. Una mañana al despertar miró mi celular y tenía un mail. No podía dejar de sonreír. Era la decisión del jurado diciendo que habíamos quedado seleccionadas para el certamen. Estallaba de felicidad. Era el primer concurso al que era mandado "Vidas maltratadas". Llamé a Virna inmediatamente.
Al otro día recibo una llamada telefónica de España, era Txabi, el organizador del concurso. Me decía que sería muy importante para ellos que enviáramos un video de agradecimiento, por si llegábamos a ganar el concurso. Organicé con Virna que al otro día lo grabaríamos y enviaríamos por mail.
No habrán pasado ni 3 horas del llamado, que me llega un mail en el trabajo, era Txabi de nuevo, diciendo que por favor enviáramos el saludo. Que lo iban a pasar en la ceremonia porque habíamos ganado el certamen. Estaba tan contenta!! Salí al patio del edificio donde trabajo y llame a Virna. Explotamos de felicidad las dos por teléfono. Sabíamos que el corto era bueno, pero no caíamos que habíamos ganado el concurso.

Epílogo

La ceremonia fue transmitida por stream, recuerdo que en ese momento estaba filmando el teaser de mi documental "Crónicas del exilio" sobre Octavio Getino. El rodaje no da tregua, y no podía dejar de ir. Así que lo más seguro era que me lo perdería.
Por suerte el rodaje terminó antes de lo esperado. Salí corriendo a un cyber, la iba llamando a Virna por celu y le decía que me cuente el minuto a minuto. Ella me decía que corriera que ya estaban por pasarlo. 
Encontré un cyber en la avenida de mayo. Entré corriendo y pedí una compu. Tardaba en conectarse. Por fin abrió el navegador. Abrí la página y cuando inició el streamming, vi que estaba finalizando un cortometraje también argentino.
A los 30 segundos empieza "Vidas maltratadas". La felicidad no entraba en mi pecho, saltaba de felicidad en mi silla en el box del cyber. Luego de finalizado, apagaron la pantalla y prendieron las luces del escenario. Iban a decir a los ganadores. Cuando nos nombraron, aunque ya lo sabíamos de antemano, estaba tan feliz como si me hubiera enterado en ese momento. Pasaron el video de agradecimiento que hicimos en mi casa y dijeron unas palabras referidas al video.
Recuerdo que luego de finalizada la transmisión me quedé mirando la pantalla, con una sonrisa de oreja a oreja. Sentí que cuando algo estaba bien hecho, tenía su recompensa. Y ésta era una de ellas.

El famoso link del corto:

https://www.youtube.com/watch?v=dt5wINalA0o&t=1s

Escritos

Estoy pasando algunas cosas que escribí en otro blog, para unir todo en este hermoso blog. Que me viene acompañando desde que inicié la carrera de imagen y sonido.

Agradezco al profe de DAV 1 que nos obligo a hacer el blog, e ir subiendo ahí todo. Es como un cuaderno de viaje. Donde plasmar tus experiencias, deseos, sueños, felicidades y tristezas.

Al que lea, o a mi misma dentro de un tiempo... disfrutalo!!!

CAMBIAR DE CARRERA Y ENCONTRAR TU PROFESIÓN

Decidir  una carrera
A decir verdad, cuando terminé el secundario ni sabía que existía una carrera de diseñador de imagen y sonido, y menos sabía que en la UBA había una carrera que se especializaba en la realización artística de cine y televisión. En mi caso particular, no tenía idea qué estudiar, tenía 17, había estudiado en la escuela pública Antonio Devoto con título de perito mercantil. 
Como me había gustado historia de primer a tercer año, creí que esa podía ser una buena carrera para mi. Tuve una excelente y exigente docente, Dora Squarzon. Odiada por todos, por sus lecciones orales cada clase. Pero en el fondo, yo la amaba. Todo lo que nos daba para estudiar, para mí era super interesante. Los trabajos prácticos, los resúmenes para estudiar, todo.
Terminé la secundaria en 2003, sin llevarme nunca una materia. Sólo una vez casi me llevo Educación cívica, pero la safé pidiendo rendir orales cada clase, y logré levantar el promedio. Me aterraba llevarme una materia, cuando a la mayoría de mis compañeros, les daba igual sumar una más a las que rendirían en diciembre o directamente en marzo.
Cuando me preguntaban que iba a estudiar, desde tercer año que decía historia, la verdad, no sabía que estudiar, pero no podía no tener una respuesta a una pregunta tan trascendental como esa. Entonces, cegada por estudiar eso, y no investigar lo suficiente, me anoté en el CBC y al año siguiente empecé a cursar en ciudad universitaria. No voy a decir que me resultó fácil la transición de la secundaria al ciclo básico común. Me costó y me costó mucho. Me quejaba cuando me mandaban material de estudio, la verdad es que no tenía ni idea lo que era realmente estudiar. Comprender lo que leía.
Welcome to the jungle CBC
Arranqué con los miles de estudiantes que arrancan el CBC cada año, todos niños perdidos, caminando por los pasillos del pabellón 3. Entrando a cualquier aula, y preguntando si en ese lugar dan sociedad y estado. La mayoría parecemos retraídos, callados, sin el grupo de pertenencia que te definía en la secundaria. Tenías que empezar de cero. Las materias que tenía que dar para entrar a la carrera eran sociedad y estado, pensamiento científico, economía, semiología, antropología y sociología. Todas me las llevé a final, no pude promocionarlas. Recuerdo que sociedad y estado, que es la materia de historia, me la llevé a final y la aprobé con un rasposo 4. Mal augurio para la carrera que había elegido. 
Corría el año 2005, y entré a la carrera de historia, que se estudiaba en Puan. Llegué y fue empezar de cero. Todo era distinto, desde cómo conseguir los apuntes, la numeración de las aulas, el método de estudiar, los compañeros. Puedo decir que cursé casi dos cuatrimestres, y no metí ni una sola materia. Estaba perdida, no me encontraba, me apabullaba la cantidad de material para estudiar. Me aterré. 
Le conté a una amiga lo que me pasaba, ella estaba en la misma disyuntiva, se ve que le pasa a mucha gente. Ella me miró y me dijo que me veía estudiando imagen y sonido. Yo ni sabía de qué me hablaba. ¿Imagen y qué?. Ella me respondió: Si, es una carrera que dan en ciudad universitaria, son todos raritos, como vos, que les gusta el cine. Quedé recalculando, y me llevé esa conversación en mi cabeza.
Mientras iba a una cursada de antropología para historiadores en el 2 piso de Puan, vi un cartel que ofrecía las charlas orientativas de las carreras que se daban en la UBA, y al día siguiente sería de la carrera de imagen y sonido en la FADU. Sentí que era una señal. No la dejé pasar, y fui a la charla.
El aula magna del subsuelo estaba lleno de chicos con buzos de 5 año del secundario, muchos grupitos de amigos, y yo. Ahí, sin saber que estaba haciendo en ese lugar, pero dispuesta a escuchar. Estaban dando la charla de gráfica, imagen y sonido y redactor al mismo tiempo. Por suerte un profesor del que no se su nombre, pero nunca lo voy a olvidar, dijo, "Los de imagen y sonido, vengan conmigo al aula 319".
Cuando entré al aula, me di cuenta que no éramos tantos los que veníamos a la charla orientativa de esta carrera. El profesor, decía haber caído en la charla a último momento, porque quien tenía que darla había avisado a último momento que no asistiría. Era un señor de pelo largo, enrulado, flaco, con nariz respingada. 
No recuerdo exactamente sus palabras, pero dijo varias cosas de la carrera, era una carrera que te abría las puertas al cine. Aprendías de todo. Recuerdo que contó una anécdota de un rodaje, en ese momento yo sentía que podía ser él, filmando, trabajando en cine. Que nunca me lo había puesto a pensar, pero que quería filmar películas, como las miles que me gustaban y apasionaban desde hace muchos años, mismo antes de entrar a trabajar en el video club de mi barrio.
Encontrar tu carrera
Bueno, cuestión… me volví loca con la carrera. En una semana me decidí que historia no era lo mio. Estaba en el mes de octubre, para empezar el próximo cuatrimestre faltaban un montón de meses, recién podría volver a arrancar el CBC, en marzo del año siguiente. Tengo que admitir que a mi mamá no le causó mucho gracia, capaz pensó que me había agarrado la vagancia y que quería dejar. En realidad, quería encontrar algo que me apasione estudiar.
Al año siguiente volví a empezar el CBC, para dar las materias que me faltaban, dibujo, proyectual I y II y matemática. Dos de esas materias, jamás pensé que aprobaría. Matemática era mi karma, y en dibujo era malísima. Así que luchando contra viento y marea y poniéndole muchooo esmero, logré pasar todas las materias. Matemática la promocioné. Fue todo un logro.
En el 2006, entré a la carrera, empecé cursando materias como Diseño audiovisual I, sonido I, iluminación y cámara, historia analítica de los medios internacionales. Recuerdo que volvía de cada clase enamoradísima, sabía que eso era lo que yo había estado buscando aprender. Ciudad universitaria, pasaba a ser mi lugar en el mundo, los compañeros, los amigos, los grupos, los textos, todo estaba conectado a lo que quería para mi. Empezar a filmar, conocer cada rol dentro de una realización, comenzar a crear historias. Allí pude conocerme a mí misma, qué me gustaba, en qué rol me gustaría especializarme, que quería contar.
Allí encontré mi profesión, mi cable a tierra, la herramienta para poder desarrollar mis pensamientos e ideas.

martes, 14 de agosto de 2018

Tóxico

Hace años que tenía una historia dando vueltas en mi cabeza. La escuche en la tele, un día. Era una entrevista, no se sí a Francella realmente, no se sí en canal 7, pero yo la recuerdo así:
El entrevistador le pregunta por alguna situación triste, del tipo "¿Esto te pone triste?" Y él responde "Triste es ver a tu hija que está contenta, y de un momento para el otro está llorando sin consuelo. Y no poder ayudarla".

A partir de este disparador, me puse a pensar en eso. Y comencé a escribir, quería contar una mini historia, simple. Una relación padre-hija. Y un muro invisible que los separa. No es fácil a veces comunicar lo que nos pasa, y mucho menos a nuestros padres.

Entonces escribí una situación, una joven preparándose para salir, y un padre que está ajeno a todo eso, está tranquilo, viendo la tele, esperando para irse a dormir. En cambio la hija está lista para comenzar la noche. Me parecía interesante la asfixia que sentía el personaje de la hija, y la imposibilidad de seguir disimulando lo que le pasa. Es por eso que su padre, lentamente intenta acompañar a su hija, dandole espacios, silencios y esperando-deseando que su hija se abra hacia el, para poder ayudarla.

Preproducción

En la plaza de mi casa estabamos Pamina, Isa y yo, cuando le desembuché que quería hacer un corto, una historia que tenía guardada hace un montón. El nombre malísimo del guión era "Dolor de padre". No me copaba ni medio el nombre, pero sabía que iba a surgir un reemplazo en cualquier momento.
Pamina me incentivó a que lo hagamos. Yo lo único que puse como meta, fue que lo terminemos antes del 3 de junio, el día del #Niunamenos. Quería y necesitaba ponerme una fecha límite, sino, sé que a veces uno cuelga y no termina sus proyectos.

Así que como la mayoría de las cosas que uno hace a pulmón, conseguimos locación, actores, equipo de filmación y hasta una corrección de guión con Paula Bartolomé, compañera guionista de Acua Mayor. Ya estaba todo listo. No había excusas. Teníamos que hacerlo.

Rodaje y más

Al armar el desglose de escenas, decidimos hacer el rodaje en un sólo día. El mes elegido fue mayo.
Locación: Casa de Pety en Liniers.
Actores: Valentina Sandoval y Pablo Trimarchi.

Salío super rápido y super ameno, justo lo que queríamos con Pam. Las dos solas como técnicas y realizadoras del proyecto, le metimos garra. Obvio que conseguimos ayuda extra, de Carlos, Gabriel, Pety y Lara Zega (una fotógrafa que nos acompañó casi todo el rodaje).

El rodaje es una de las partes más lindas que tiene la realización, el contacto con los actores, la visión del encuadre, y encontrar tomas bellísimas o muy divertidas, no tiene precio.

Luego de la edición y de llegar a la fecha estimada con el corte final, ahora sólo queda moverlo por diferentes festivales, muestras y presentaciones. Porque si uno hace algo, tiene que mostrarlo, no sirve solamente tenerlo guardado en una repisa. Hay que tratar de hacer, lo que se pueda, y con las herramientas que se pueda.

El corto quedó muy bien, y me parece que pude transmitir lo que quería... Ahora será cuestión de que los espectadores opinen.

Si quieren chusmearlos les dejo el link:
https://www.youtube.com/watch?v=DSjUaTGo5hU&t=1s






lunes, 21 de agosto de 2017

¿Docente yo?

Jamás me hubiera pensado como docente. Siempre me pareció que no era lo mio, que no tenía la paciencia ni la pedagogía suficiente para estar al frente de un grupo de personas.
Pero... como varias cosas de la vida. La docencia llegó sin que la buscara. Y se quedó, al menos hasta ahora.
Comencé como docente de un taller de cine, recomendada por un amigo que no pudo agarrar esas dos horas cátedra. Nombre formal: "Taller de lenguaje visual".
El colegio era cerca de mi casa, el horario acotado y a contraturno, el dinero no me importaba (pero, sí, claramente era poco). Para mi lo importante era la experiencia.

Los chicos a los que tenía que darle clases eran jóvenes adultos que estaban entre los 12 y 18 años, terminando la primaria a la noche. Mi taller, una pre-hora no obligatoria, que intentaba (según mi opinión) hacer que los chicos vinieran al colegio, y así lograr que cursen la primaria. Una vez dentro del establecimiento, ya no podían retirarse.

Mi trabajo allí sólo duró un año y medio. Pero conocí unos jóvenes excepcionales. ¿Cómo es que un chico no termina en tiempo y forma la primara? Es lo primero que te preguntas, y después vas conociendo cada historia personal, y vas entendiendo un poco todo... un poco más a esta sociedad.

No es fácil terminar la primaria, si te mudas de una ciudad a la otra, por el trabajo de tus padres; mucho más complicado es, si no tenes ni siquiera un techo estable donde vivir; y también estaría el caso de padres que simplemente no se interesaron en acompañarlos, forzarlos u obligarlos, a que vayan al colegio, y de repente se encontraban con 15 años, terminando 7º grado, simplemente porque se les pasó la vida.

La metodología era con pareja pedagógica, un tallerista y un docente dando las clases, o a veces sólo charlando con los chicos. Mi compañero Tomás, un groso como pocos, fue mostrándome lo interesante de este estilo de docencia. Digo que es un estilo, porque no sabría como encasillarlo. Mi imaginación de lo que serían esas clases nunca tuvo nada que ver con la realidad. Tenés que estar ahí para darte cuenta de lo que estás haciendo. A veces mi planificación, se quedaba en su hoja escrita en word, arial 12 y no llegaba a concretarse, porque la realidad se ve en el día a día. Con las situaciones que trae cada uno a la clase.

Me quedo con un par de recuerdos de ellos, la artista, el tímido con risa bozarrona que no faltaba nunca, el messi que se autoboicoteaba, la que no me tragaba, el enamoradiso, y a los que nunca pude unir nombre con cara, porque sólo vinieron una vez. Cada uno tenía su historia, y yo pasé a formar parte de ellos.

Cambio de institución

Luego, hubo una reestructuración, ya no continuaríamos trabajando en ese colegio. De ahora en más o nos pasabamos a ciertos colegios (acotados), o a contextos de encierro. Institutos de menores. Hay tres en la ciudad en funcionamiento, el Agote, el Belgrano, y el San Martín.

Mi cabeza de nuevo no paraba de pensar qué voy a hacer ahí, cómo será. Pero como venía pasando en mi pequeña carrera docente, dejé que me llevara la corriente y no opuse resistencia. Comencé a trabajar en el Agote y el Belgrano siempre en pareja pedagógica.

Otra vez, al frente de jovenes adultos, ésta vez, presos de su libertad. El motivo: no había confianza aún para saberlo. Al estar frente a ellos, me sorprendió, la capacidad de entender sobre vericuetos legales, mejores y peores defensores, números de leyes, y la gran difencia entre los jóvenes que están hace años dentro de una institución y el que recién entra.

Mi primera clase, les mostré un rápido recorrido del cine, (sigo teniendo como pequeño logro personal que al menos sepan quiénes son los hermanos Lumiere y George Meliès). La primer frase que se me grabó mientras veíamos las imágenes fue de uno de los chicos diciendo a modo de broma a sus compañeros "¿para qué robe?" . Ahí me cayó la ficha de donde estaba.
Una vez decidí mostrarles un cortometraje hecho por César González, un joven que estuvo preso en el instituto Agote y ahora hace cine y poesía. Uno de los jóvenes se interesó más que el resto. Tomó la voz cantante y fue describiendo el barrio que se veía en la pantalla, su barrio. Se reía de ver a sus compañeros. Uno a uno fue nombrando a los diferentes jóvenes, y todos, estaban hoy presos o muertos. Todos. Volvía a caerme la ficha. Esos barrios se vacían de chicos, no por mudarse como pasaría en cualquier barrio, se vacían por circunstacias un poco más extremas: Preso o muerto.

A veces no podes creer porqué están allí, ¿de verdad estaban metidos en esa?, y sí. En la mayoría de los casos, la sociedad decidió darles la espalda, la familia nunca se recompuso para apoyar al joven a que no delinque, no se drogara, o consiguiera servirle un plato de comida. Y salió a la calle, y conoció a la gente que no le convenía y lo llevó por el mal camino.

Hay pequeñas circunstacias que pueden dar un vuelco a tu vida. Qué sería de tu vida, si hubieras ido a entrenar tal día, si no te hubiera carcomido la bronca de no poder tener tal cosa último modelo, si tu compañero no te hubiera convidado droga, si tu familiar no te hubiera cagado tanto a palos, que un día tuvieras que defenderte para sobrevivir, si tu madre no estaría tan drogada como para poder servirte un plato de comida, si tu joven-niña mujer hubiera dejado las drogas el día que se enteró que iba  a ser mamá y hacerte padre. Todas y cada una de las situaciones son las que lo llevaron a estar donde está ahora. ¿Cómo juzgarlo? ¿Qué oportunidad tuvo?

Allí me encuentro ahora, con dos grupos muy diferentes entre sí, uno de jóvenes que todavía tienen la inocencia en los ojos. Que no han, quizas, comprendido dónde están metidos. Y el otro grupo de adultos, ya establecidos dentro de la institución, años y años viviendo allí dentro. Con guardiacárceles, operarios, jueces, abogados, esporádicas visitas, pedidos de salidas transitorias, varias veces denegado.

No es un camino fácil la docencia, pero yo no soy una docente común y corriente. Empecé por otro camino, sin prácticas, ni chicos que se rigen según la norma establecida. Me toca muchas veces estar con chicos de 17 años que no saben ni leer ni escribir. Pero bueno, por algún lado hay que empezar. Sólo espero que este camino que tomé no sea en vano. Hay mucho por hacer.



viernes, 27 de enero de 2017

Cámara fotográfica

La primera vez que agarre una cámara reflex digital y disparé, recuerdo que me salió una sonrisa enorme y profunda, ese día supe lo que quería.

Quería ...
Detener el tiempo,
mirar a través del obturador,
fotografiar el instante,
mirar de otra forma,
disparar con un movimiento de espejos,
que el grano sea casi imperceptible,
medir con la mirada,
enfocar en lo importante,
definir una mirada.
encontrar mi mirada sobre el mundo a través de una cámara.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Retratos mios por otras personas

Encontre una serie de retratos que pueden llegar a darme a conocer un poco más...
Lo que uno escribe ayuda a conocer  una persona, pero una imagen.... uhhhfff una imagen vale más que mil palabras"...

Retrato de Joaquín Serpe.
Año 2007
Foto tomada en rodaje del corto "La manzana"
Año 2009









  


Foto por Leandro Sánchez.
Año 2010
















Retrato por Pamina Goldernberg Thiery.
Año 2013









Foto por Nicolas Mikey. Rodaje de Teaser de "Crónicas del exilio"
Año 2015

Foto por Leandro Sánchez.
Año 2016